Del desamor al buen amor: el único posible

Hay heridas que, aunque duelan, nos despiertan.
Momentos que nos dejan sin palabras pero nos devuelven algo esencial: la posibilidad de volver a casa… a nosotros mismos.

El desamor es uno de esos quiebres.
Nos confronta con nuestras sombras, con vacíos antiguos, con historias heredadas. Y aun así, cuando estamos ahí —en ese borde donde la tristeza y la lucidez se tocan— algo se abre.
Una puerta.
Un comienzo.

Porque el desamor no solo muestra lo que duele; también revela lo que pide ser visto, honrado y transformado.

Cuando buscaste afuera lo que tu corazón pedía adentro

¿Cuántas veces buscaste amor fuera de vos?
¿En una pareja, en una aprobación, en un mensaje que nunca llegó?

A veces creemos que el amor es algo que recibimos…
pero el amor verdadero siempre comienza con lo que somos capaces de darnos.

El desamor nos duele porque toca lugares donde todavía nos abandonamos, donde todavía esperamos que otro nos sostenga, nos elija, nos valide.
Nos duele porque señala la distancia entre lo que necesitamos y lo que todavía no nos estamos ofreciendo.

Y ahí empieza el camino.
El verdadero: el del buen amor.
Ese que nace cuando dejamos de mendigar migajas y nos convertimos en hogar para nosotros mismos.

Cuando la herida se vuelve puerta

A veces creemos que sanar es “pasar la página”.
Pero sanar es mucho más profundo: es reconocer la herida, mirarla sin juicio, escuchar lo que tiene para decir.

Sanar es permitirnos llorar lo que no fue.
Es comprender nuestros patrones.
Es dejar de repetir lo que lastima
y abrirnos a lo que crea vida.

El buen amor —el único posible— exige verdad, presencia, límites claros y una relación honesta con nuestra propia historia.

Sanar el desamor no es buscar a otro.
Es volver a vos.

Un encuentro para transformar

El sábado 29 de noviembre de 2025, nos encontramos en vivo durante dos horas para recorrer este camino juntas y juntos: un espacio de reparación, conciencia y liberación emocional para transformar la herida del desamor en fuerza, claridad y autenticidad.

Trabajaremos desde la Gestalt, la energía del corazón, la presencia en el cuerpo y la medicina del “darse cuenta”.

Si sentís que es momento de dejar atrás relaciones que te duelen, patrones que se repiten o versiones tuyas que ya no te representan, este encuentro puede ser un puente.

Reservá tu lugar y comenzá a abrir el camino hacia vínculos más sanos y genuinos.
Todo empieza por vos.

Si compartís este contenido, por favor menciona la fuente: Paola J. Castillo – aynigestalt.com.ar

¡Renacemos juntos bajo el sol del verano!

Deja que la luz del solsticio de verano ilumine tu ser y renueve tus energías. Es el momento perfecto para iniciar una nueva etapa con claridad, luz, abundancia y propósito.