Fluir también es habitar lo incómodo

Se habla mucho de fluir.Fluir con la vida, con los vínculos, con los ciclos internos.Pero fluir —de verdad— no es solo moverse en armonía cuando todo está claro y liviano. Fluir también es sentir la ansiedad que aparece de golpe.Es escuchar las dudas, la incertidumbre, los “no sé”, los “todavía no puedo”, los “me da miedo”. Porque el camino interior no siempre es suave… y está bien que así sea.La vida real late ahí: en el contraste.En lo que se mueve y lo que se traba.En lo que queremos y lo que todavía no sabemos cómo nombrar. El fluir romántico nos promete perfección;el fluir verdadero nos devuelve humanidad.Y en esa humanidad, nace el buen amor. Cuando dejamos de pelear con lo que sentimos… aparece algo nuevo ¿Qué pasaría si empezáramos a naturalizar la tranquilidad, la paz, la seguridad, la confianza… no como momentos excepcionales, sino como estados posibles, disponibles, merecidos? Sanar no siempre significa erradicar lo difícil.A veces es simplemente abrir espacio para lo agradable,sin sospecha, sin culpa, sin esperar que algo lo arruine. Es permitirnos creer que la calma también puede ser un hogar, que la paz no es un premio, que la confianza puede crecer igual que crecen las raíces: lento, profundo, silencioso. Ampliar la conciencia es esto: dar lugar a todo lo que somos —lo luminoso y lo denso— y reconocer que no necesitamos elegir entre uno y otro para avanzar. Un encuentro para recordar que el buen amor es una elección cotidiana El sábado 29 de noviembre de 2025, nos encontramos en un espacio vivencial online para habitar este movimiento interno: sentir, reconocer, sostener y transformar. Un encuentro para volver al centro, para recordar que el buen amor no es una promesa ajena, sino una decisión que empieza en vos. Si sentís el llamado, reservá tu lugar y acompañá este viaje hacia vínculos más sanos, honestos y posibles. ¿Listas/os para seguir escribiendo juntas/os este camino?Yo sí. Y este blog será parte de ese testimonio vivo. Si compartís este contenido, por favor menciona la fuente: Paola J. Castillo – aynigestalt.com.ar

¡Renacemos juntos bajo el sol del verano!

Deja que la luz del solsticio de verano ilumine tu ser y renueve tus energías. Es el momento perfecto para iniciar una nueva etapa con claridad, luz, abundancia y propósito.